Parroquia Santa Teresa

¿QUIÉNES SOMOS?

El grupo scout Santa Teresa es un grupo de apostolado parroquial dirigido a niños, jóvenes y sus familias. En este tiempo de secularización y de falta de fe, sobre todo entre los jóvenes, nuestro grupo se presenta como un puente de unión entre estos niños y adolescentes y la Iglesia.

¿Cuál es vuestra misión?

Nuestra misión consiste en anunciar el Evangelio y formar cristianos comprometidos con su Fe y con la transformación del mundo a través del servicio a los demás.

Para lograr este fin, utilizamos la metodología scout, ya que consideramos que es la idónea para lograr nuestros objetivos. El escultismo es un complemento educativo a la familia y a la escuela. A través del juego, la disciplina y la educación al aire libre, pretende crear un joven alegre, educado y comprometido. En él, se conjugan varios factores: pedagogía activa, contacto con la naturaleza, ejercicio de responsabilidades, formación progresiva, convivencia fraterna y vivencia de la Fe.

Desde los 8 hasta los 18 años, los miembros del grupo reciben una formación integral que pretende abarcar todos los ámbitos de la persona: espiritual, físico, intelectual, social, moral… Nuestra actividad se concreta en reuniones todos los sábados a la tarde, tres campamentos al año (Navidad, Semana Santa y verano), excursiones, convivencias…

En primera persona:

Mi nombre es Raquel, tengo 24 años y llevo en el grupo scout Santa Teresa desde los 11 años. Hasta los 18 años estuve como chavala, después como monitora y actualmente soy coordinadora del grupo. Durante todo este tiempo, el grupo ha sido una parte muy importante de mi vida, ya que no solo me ha visto crecer, sino que me ha ayudado a ello. Me ha ayudado a crecer en todos los ámbitos de mi vida, tanto como persona como cristiana. Aquí he podido conocerme a mí misma, mis virtudes y defectos, los dones que Dios me ha dado y que quiere que ponga al servicio de los demás... pero sobre todo he conocido el Amor que Dios me tiene. En estos tiempos, para un joven, muchas veces no es fácil vivir la fe, y ver que en este grupo hay muchos jóvenes con los que puedo vivir y compartir la fe es una alegría muy grande y un motivo de agradecimiento a Dios. En definitiva, este grupo ha supuesto para mí un ancla, un nexo de unión entre Dios, la Iglesia y mi vida. Por eso estoy muy agradecida de formar parte de este grupo, que dentro de toda la Iglesia, es una pequeña familia que busca cumplir lo que Jesús mandó a sus discípulos y también nos manda a nosotros: que anunciemos el Evangelio al mundo entero y demos a conocer su Amor.
Raquel